La privacidad en la era de la Inteligencia Artificial
Hoy en día, la Inteligencia Artificial parece estar en todas partes. Escuchamos hablar de sus asombrosas capacidades para aprender, razonar y acompañar, pero es inevitable que surja una sombra de duda: la privacidad. En un mundo donde los datos personales se han convertido en un activo valioso, muchas personas se preguntan qué sucede realmente con la información que comparten con una IA. ¿Dónde se almacena mi voz? ¿Quién tiene acceso a mis recuerdos? ¿Se están utilizando mis conversaciones para otros fines?
El gran problema de muchas IAs es que el usuario no sabe dónde termina su información. En la mayoría de agentes conversacionales, la inteligencia artificial puede estar utilizando nuestra información para entrenar sus sistemas con nuevos datos y así generar nuevos aprendizajes. El problema es el gran desconocimiento que tiene el usuario final sobre esto. Nadie nos explica dónde van a parar nuestros datos, quién tiene acceso a ellos y cómo se van a utilizar. A menudo, el usuario siente que su información entra en una especie de ‘caja negra’ donde pierde el control sobre el uso que se le dará a sus palabras en el futuro.
La privacidad en Serenia
Al escuchar que la IA se nutre de nuestros datos sin control, cuando comenzamos a hablar con Serenia puede que nos surjan preguntas como: ¿dónde va a parar lo que le cuento? ¿Quién tiene acceso a mis datos personales? ¿Quién tiene acceso a mis datos de salud?
Estas preguntas son aún más críticas cuando hablamos de tecnología asistencial. Para una persona mayor que utiliza Serenia, el agente conversacional no es solo una máquina; es un espacio donde vuelca sus sentimientos, su estado de salud y sus vivencias diarias. Por eso, en el desarrollo de la IA, el mayor reto no es solo que la tecnología sea ‘inteligente’, sino que sea ética y segura. No podemos pretender combatir la soledad si no somos capaces de garantizar primero la transparencia absoluta en quien confía en nosotros.
Por esta razón, desarrollar un sistema de gestión de privacidad en Serenia ha sido uno de los factores primordiales del proyecto. No es solo una parte de la herramienta, sino que se trata de una capa adicional que provee al sistema de transparencia y flexibilidad, basado siempre en el respeto al usuario. Lo más importante es que nuestros mayores se sientan tranquilos y en confianza, por ello no almacenamos información sin su consentimiento. Cada usuario decide quién tiene acceso a su información. Datos de salud, actividades, rendimiento en las tareas, conversaciones, audios de voz, recuerdos… Todo en Serenia es personalizable para que puedan conversar con Serenia de forma tranquila, sabiendo que ellos tienen el control sobre sus datos.
El control en tus manos
Desde el panel de control de Serenia cada usuario puede decidir en todo momento quién tiene acceso a su información. En el apartado de “Privacidad” puede configurar sus ajustes con total libertad simplemente marcando o desmarcando las opciones que prefiera.
Queremos que los usuarios se sientan cómodos interactuando con la IA. Por eso, hemos diseñado un sistema organizado en tres niveles de confianza: el propio usuario, sus seres queridos y sus centros profesionales.
¿Cómo funciona en tu día a día? Un ejemplo claro: El usuario quiere que el personal de su centro de día supervise tus síntomas de ansiedad pero quizás prefiere que su familia solo sepa si ha descansado bien. Con Serenia puede elegir qué compartir, brindándole la tranquilidad de que tu intimidad está siempre protegida.
Los usuarios se pueden comunicar con Serenia hablando con ella o escribiéndole mensajes. Si la preferencia es la voz por comodidad, existe la opción de decidir si se almacenan los audios o no. La ventaja de almacenarlos (siempre en un entorno seguro y privado), es que Serenia puede analizarlos en busca de patrones que indiquen algún síntoma de problema emocional o cognitivo, mejorando así su faceta de monitorización de salud y cuidados preventivos. Sin embargo, esta es una elección que depende totalmente del usuario y que puede decidir cambiar en cualquier momento, e incluso borrar el histórico de lo almacenado. El usuario tiene siempre el control de sus datos.
Esa misma libertad se aplica a su entorno cercano. Para que su familia y cuidadores estén tranquilos, pueden compartir con ellos solo lo que consideren oportuno. Por ejemplo, pueden permitirles visualizar indicadores generales de su bienestar (como niveles de ansiedad o estado de ánimo) para que puedan ayudarle, pero mantener sus conversaciones con Serenia en el ámbito privado. Es su espacio de confianza.
¿Qué ocurre si el usuario está en un centro que utiliza nuestra tecnología? En este caso, inicialmente el grado de compartición depende de la vinculación que tenga el usuario con el centro. Si es un usuario que ya tiene una ficha en el centro, y realizan ya seguimiento, por defecto tendrá acceso a una mayor información, pero si no existe una vinculación formal, la información que se comparte es mínima. En cualquier caso, el usuario puede decidir qué sabe cada profesional de él. Es tan sencillo como personalizar el perfil para cada lugar: puedes querer que en tu centro de día conozcan tu nombre y apellidos para saludarte, pero preferir que no tengan acceso a tus detalles de salud individuales. Con un par de clics, activas o desactivas estos ajustes de privacidad, asegurando que solo se comparte lo estrictamente necesario para recibir la mejor atención.
Compromiso ético de Serenia
Diseñar una inteligencia artificial funcional y, sobre todo, ética, es el corazón de nuestro proyecto. En Serenia, no buscamos solo crear una tecnología ‘inteligente’, sino una que sea humana, transparente y cercana. Porque nuestro trabajo no termina en la utilidad de la aplicación, sino en la protección de quien la usa. Nuestra meta es que cada interacción sea, ante todo, un espacio de confianza.
Puedes consultar más detalles sobre los ajustes de privacidad en nuestra Sección de Ayuda.
¿Tienes alguna duda sobre cómo protegemos tus datos? Estaremos encantados de escucharte. Contáctanos

